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¿Jubilado y emprendedor? ¡Sí, es posible! Planéalo y minimiza riesgos

¿Jubilado y emprendedor? ¡Sí, es posible! Planéalo y minimiza riesgos

¿Quién dice que una vez llegada la jubilación ya no hay nada más que hacer?
Ya sea por necesidad o por oportunidad, la generación de baby boomers – término con el que se conoce a las personas nacidas entre 1946 y 1964 – actualmente piensan en alternativas de emprendimiento a partir de la época de retiro. Entre las preguntas más comunes en este segmento están: y ¿si pongo un negocio?, ¿qué hago?

Ante las dudas de si la pensión será suficiente (en caso de que exista) o de qué harán con tanto tiempo libre después de estar acostumbrados a una vida de trabajo, surge la inquietud de convertirse en emprendedores.

En México el aumento de emprendedores de mayor edad ha repuntado en los últimos años. Según datos de la última edición del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), realizado en 2015, señala que en 2011 este grupo de edad, entre 55 y 64 años, representaba 6.4% del porcentaje total de la población en cuanto a la actividad emprendedora temprana (TEA); en 2015 representaron 14.7%, lo cual demuestra un crecimiento de más del doble en cinco años.

Cabe mencionar que este fenómeno no es exclusivo de México. La Kauffman Foundation realizó en 2009, en Estados Unidos, un estudio llamado “El auge emprendedor”; en esta investigación se demostró que cada vez son más los baby boomers se convierten en emprendedores.

“El decline de los empleos que eran para toda la vida, la experiencia y conocimiento de este grupo, una mayor esperanza de vida y el efecto de la recesión son factores que contribuyen al aumento de la actividad emprendedora en la generación baby boomer”, señala la indagación.

Incluso este crecimiento se comenzó a percibir entre los años 1996 a 2007, pues aquellas personas en un rango de edad entre 55 y 64 años tuvieron una mayor actividad emprendedora que aquellos entre 20 y 34 años, señala la Kauffman Foundation.

“En México, el contexto es similar en algunas cosas. Los trabajos para toda la vida también se acabaron, la esperanza de vida ha aumentado, el sistema de pensiones es a todas luces insuficiente para otorgarle a la mayoría de los mexicanos un retiro digno y además, los salarios son lo suficientemente bajos para dejar a los mexicanos que están en etapa laboral y que se encaminan hacia el retiro con pocas posibilidades de tener recursos suficientes para ahorrar para cuando dejen de trabajar. Aunado a esto, por supuesto, nuestra poca cultura de ahorro para el retiro”.

A decir verdad, con todo y los motivos que encaminan a estos nuevos emprendedores a embarcarse en aventuras, es un hecho que son vitales para las economías, no sólo en México, sino a escala mundial.

“Los empresarios senior desempeñan un papel vital en la economía y es importante para ellos prosperar y no colocar una carga financiera en la sociedad, y así contribuir en la economía del país, por lo que el mundo está empezando a entender cómo estos emprendedores llenos de experiencia tanto laboral como de vida, redes de networking profundas y la fuerza de permanecer productivos son una fuente enorme sin explotar”, señala el GEM.

Información y planeación son la clave

Convertirse en emprendedor senior es posible, así lo demuestra la estadística, sin embargo es importante planearlo con base en varias premisas. No es éste precisamente un momento de la vida en el que arriesgar de más sea una buena idea.

“Muchos piensan en poner una cafetería y yo lo primero que les digo es que no lo hagan. Tienen que entender muy bien qué es lo que está detrás de un negocio para que esto no termine siendo contraproducente”, explica Alejandro Saracho, especialista en finanzas personales.

Es importante reducir al mínimo los riesgos a la hora de emprender un negocio en esta etapa de vida, el ciclo de generación de ingresos en ese momento lo exige, pues ya pasó la etapa más productiva.

“Primero tienes que asegurarte que existe una demanda de lo que quieres hacer, es decir, gente que quiere comprar algo”, recomienda Saracho. Este es un error que comúnmente cometen los emprendedores de esta edad, explica Ryan Levesque, un consultor y experto en marketing, quien escribe un texto sobre los principales errores de estos empresarios para el sitio The Boomer Business Owner, el cual está especialmente dirigido a este público.

“La gente compra un producto no por el producto, sino porque les ayuda a resolver un problema, si no, no lo comprarán”, asegura Levesque. Así, ya que escogiste qué problema quieres resolver, viene la búsqueda de respuestas. La recomendación es preguntarle a la gente cuál es el principal riesgo o frustración relacionada con ese problema ya que esto te va a dar retroalimentación de qué tan urgente es el problema.

Haz una encuesta y pregúntale a la gente no lo que quieren, sino lo que no quieren. La pregunta sugerida es: ¿cuál es el obstáculo o reto más importante que tienes ahora mismo con determinado problema? Levesque tiene un libro al respecto en el que lo explica más detalladamente.

Por último, la recomendación de Saracho es: “Primero valida que esto funciona a través de la demanda y luego abre un negocio, nunca al revés”. Pon atención en no perder dinero, no inviertas tus recursos hasta que estés completamente seguro de que este negocio tiene posibilidad de funcionar.

Recuerda que ese dinero es con el que vas a retirarte y si lo empleas mal, puedes meterte en problemas financieros.

En Prevento nos sentimos orgullosos de formar parte de tus historias de éxito. ¡Prevento siempre contigo!

Prevento Agente de Seguros S.A. de C.V.

Fuente consultada:
El Universal