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En conmemoración del movimiento de la Revolución Mexicana

En conmemoración del movimiento de la Revolución Mexicana

Próximos a la celebración del Aniversario de la Revolución Mexicana, te compartimos una breve sinopsis de este levantamiento que se constituyó como uno de los movimientos económicos, políticos y sociales de mayor trascendencia en América. Se inició el 20 de noviembre de 1910 y terminaría diez años más tarde.

Durante este conflicto no prevaleció la lucha entre un bando bueno y uno malo, sino el ideal de todos aquellos que buscaban desplazar la dictadura porfiriana de 30 años. Los campesinos querían tierras, así como condiciones de trabajo y vivienda seguros y justos, y los obreros luchaban por una legislación que les ofreciera protección contra el abuso de los poderosos.

Bajo estos ideales se constituyó un gran movimiento anti-imperialista y anti-latifundista que dio origen a grandes transformaciones en el país. Por estas razones, los diferentes bandos que participaron, de los que surgieron héroes y traidores, en ocasiones luchaban juntos y otras se separaban por la diferencia de ideales o intereses.

Antecedentes

Sus antecedentes se remontan a las condiciones del país y su población durante el mandato de Porfirio Díaz, y fueron cinco los factores que básicamente desencadenaron el movimiento.

Cuestión Agraria. El 40% del territorio nacional era propiedad de tan sólo 840 hacendados. El latifundio era tan desmedido que a veces una sola persona era dueña de una extensión de terreno mayor que varios países europeos.

Ausencia de legislación laboral. No existía una legislación que protegiera a obreros y campesinos. Las huelgas estaban prohibidas y se sancionaba severamente a quienes se atrevían a pedir mejores salarios o la reducción de la jornada inhumana de trabajo, que en muchos casos llegaba a las 12 horas. Los altos cargos eran desempeñados por extranjeros.

División social. La pirámide social estaba dividida en diversas clases sociales, con una marcada diferencia entre ellas. En los niveles más altos estaban los latifundistas, el alto clero, los caudillos políticos y los empresarios nacionales y extranjeros. Le seguían los pequeños burgueses y al último estaban los trabajadores y campesinos que vivían en condiciones inhumanas.

Régimen económico injusto. Se impulsó el progreso material del país basado en el capital extranjero y se olvidó a la gran fuerza de trabajo que constituía el grueso de la población. Esto ocasionó que gran parte de la riqueza del país se repartiera entre extranjeros.

Pobreza campesina. Los trabajadores ganaban 25 centavos diarios, igual que en el tiempo de la Colonia, pero los productos habían aumentado tres veces su valor. Al mismo tiempo se veían forzados a adquirir los productos de primera necesidad en las tiendas de Raya, lo que provocaba que los campesinos se endeudaran.

Estallido de la Revolución

En 1908, Porfirio Díaz declaró estar cansado de ejercer el gobierno, insinuando con esto la alternancia en el poder. Bajo este supuesto, Franciso I. Madero se postuló para la presidencia. Este hecho fue muy bien recibido entre el grueso de la población. Sin embargo, Díaz apresó a Madero unos días antes de las elecciones y resultó ganador nuevamente. Después de recuperar la libertad, Madero se refugió en los Estados Unidos e hizo un llamado a través del Plan de San Luis al pueblo mexicano para levantarse en armas en contra de la dictadura.

Esto propició muchos levantamientos armados en diferentes regiones de México encabezadas por Pascual Orozco, Pancho Villa, y Emiliano Zapata, cuyas victorias militares obligaron a la renuncia y exilio de Díaz, y según algunos historiadores, al verdadero inicio de la Revolución Mexicana.

Gobierno de Madero

Madero resultó electo presidente de México, y creía firmemente que los objetivos de la Revolución podían alcanzarse con la derrota del gobierno porfirista, pues México contaba con las instituciones democráticas que atenderían los deseos reformistas de los campesinos, sin embargo, el nuevo gobierno no dio pronta respuesta a las demandas revolucionarias populares y esto ocasionó descontento.

Emiliano Zapata reclamaba a Madero incumplimiento en lo ofrecido en cuanto a la devolución de tierras a las comunidades agrarias del estado de Morelos, por lo que convocó al levantamiento armado bajo la frase de «La Tierra es para quien la trabaja». En Chihuahua, Pascual Orozco acusaba al presidente de no cumplir demandas sociales. Cada uno de estos líderes se promulgaba como auténtico defensor de los ideales revolucionarios.

Esta fricción colocó a Madero en dependencia y bajo la protección de los militares liderados principalmente por el general Victoriano Huerta. Su gobierno logró defenderse durante dos años frente a los insurgentes zapatistas, orozquistas, y otros grupos más pequeños apoyados por las tropas de Villa.

Las mujeres, en todos los bandos, tuvieron un papel de fuerza de apoyo a los revolucionarios e incluso tuvieron participación armada. Eran conocidas como «Las Adelitas».

Golpe de Estado contra Madero

El 9 de febrero de 1913 se llevó a cabo un golpe de Estado contra el gobierno de Francisco I. Madero, quien fue derrocado, encarcelado y más tarde muerto, hechos que dieron lugar a lo que se conoce como “decena trágica”. Se formó un gobierno provisional con Victoriano Huerta a la cabeza.

Por su parte, el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, no reconoció el nuevo gobierno e inició una movilización contra Victoriano Huerta. Lo mismo hizo el revolucionario Pancho Villa en el Norte y Emiliano Zapata en el Sur. Venustiano Carranza formó el Ejército Constitucional que pretendía restablecer el maderismo y mantener el orden constitucional del país, lo que propició la renuncia de Victoriano Huerta.

Carranza, Villa y Zapata

En julio de 1914, Carranza asumió el gobierno. Sin embargo, la Convención de Aguascalientes entre líderes revolucionarios desconoció a Carranza como presidente, por lo que nuevamente se abren dos grandes bandos: los convencionistas y los constitucionalistas. Carranza traslada su gobierno a Veracruz, mientras que los convencionistas nombran a Eulalio Gómez como presidente. A partir de entonces vino una guerra de guerrillas.

Las luchas armadas entre los bandos, en las que se da el grueso de las muertes -calculadas en más de un millón-, se prolongaron desde octubre de 1914 hasta noviembre de 1916. En ese mes, el gobierno y ejército de los convencionistas declaran su fin, aunque fuerzas zapatistas y villistas disminuidas siguieron sus luchas durante meses.

La Constitución de 1917

La balanza finalmente se inclina hacia las fuerzas de Carranza, quien desde septiembre de 1916 convocó un Congreso Constituyente para redactar una nueva Carta Magna del país. Los constituyentes, electos por votación popular a finales de ese año, trabajaron en un plan de reunificación de las causas revolucionarias hasta comienzos de 1917.

Luego de ser votada el 31 de enero, la nueva Constitución se promulgó el 5 de febrero de 1917, marcando lo que se considera el fin de la Revolución Mexicana. Pese a esto, la lucha violenta por el poder no terminó ahí, y la fricción entre bandos desembocó en la muerte de los líderes revolucionarios: Zapata (1919), Carranza (1920), Villa (1923) y Obregón (1928), entre otros.

Sin embargo, las bases del Estado Moderno Mexicano se establecen con la nueva Carta Magna. El documento consagra las causas que dieron origen a la Revolución, como: el derecho agrario, los derechos laborales, la educación y la salud garantizadas por el Estado, la libertad de prensa y los derechos políticos.

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Fuentes consultadas:

Revolución Mexicana

BBC