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Presión, asesino silencioso

Presión, asesino silencioso

No permitas que la hipertensión detenga tu vida, aprende las medidas que debes tomar para que a ti no te ataque.

La hipertensión o presión arterial alta es una condición relativamente común entre nuestra sociedad, en la que uno de cuatro adultos la padece; se presenta pasados los 35 años de edad, en la mayor parte de los casos, su origen es desconocido y comúnmente hay antecedente familiar. Sin embargo las personas que fuman, con sobrepeso, que ingieren comidas con mucha sal y grasa o que toman mucho alcohol; además del estrés o la falta de ejercicio, tienen mayores probabilidades de desarrollar hipertensión.

La enfermedad no presenta síntomas al inicio, hasta que el desarrollo de alteraciones en las arterias tiene consecuencias severas. Si no es tratada, luego de varios años, la hipertensión puede dañar los vasos sanguíneos de todo el cuerpo llevando a un agrandamiento de los vasos sanguíneos llamado “aneurisma”. Otro problema puede ser el bloqueo de las arterias del cerebro, que puede llevar a un ataque de apoplejía, causando parálisis en la mitad del cuerpo (hemiplejía), problemas para hablar y la muerte.

Todas estas complicaciones son más frecuentes y severas en personas que padecen otras enfermedades como diabetes, colesterol alto o previos ataques del corazón.

Por todo esto, a la hipertensión arterial se la llama el “Asesino Silencioso”, porque no presenta ningún síntoma y puede causar enfermedades serias si no se detecta a tiempo y se controla apropiadamente.

Para detectarla de manera oportuna y evitar las complicaciones, la única manera es realizar un chequeo regularmente.

De acuerdo al Dr. Guillermo Firman, el 90% de la población normotensa, a los 55 años de edad desarrollan la enfermedad.

Firman, también nos dice que se debe realizar el mayor esfuerzo posible en las recomendaciones para modificar el estilo de vida hacia uno más saludable:

1. Reducción de peso: mantener un índice de masa corporal entre 18,5 y 24,9.

2. Llevar una dieta rica en frutas y vegetales, y consumir alimentos con bajo contenido graso.

3. Cocinar con poca sal también puede tener buen sabor. Los sustitutos de la sal y algunas especias pueden ayudar a mejorar el sabor de las comidas.

4. Moderar el consumo de alcohol.

5. Actividad física aeróbica.

6. Tratamiento farmacológico: es el último paso, sólo se llega si con las modificaciones del estilo de vida no se puede controlar la presión arterial.

La hipertensión arterial es una enfermedad que puede causar complicaciones serias y posiblemente fatales, sin embargo, con detección temprana y con un control agresivo, millones de personas viven vidas más largas y sanas. Chécate y mantente saludable.