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¡Que no te roben tu información!

¡Que no te roben tu información!

Proteger tu empresa en todos los ámbitos puede ser una tarea complicada. No la dejes vulnerable y respalda también los datos confidenciales de tus clientes.

Como empresario es normal que temas por la información que manejas de tus clientes, ésta es confidencial y deberás estar seguro de que tus empleados sabrán darle el uso correcto y que no se aprovecharán de los datos proporcionados. Si bien, éste es el ideal, la historia ya nos ha presentado casos en los que las cosas salen justo como no lo planeaste.

Empecemos por explicar que el robo de información es más común por parte de empleados o exempleados que aprovechan su situación en la empresa para copiar datos, en su mayoría confidenciales, sin autorización del empleador. No está de más recalcar el peligro que esto implica, ya que hay infinidad de maneras de aprovechar estos recursos y que repercutirán no sólo en el bienestar de tus clientes, también en el de tu empresa.

Entre los motivos principales por los que un robo de este tipo puede no sólo ser planeado, sino concretado también encontramos:

· Falta de auditoría o revisión de la documentación antes de que un empleado abandone la empresa.
· Tener un sistema o acceso a la red de las computadoras de la empresa sin restricciones.
· Falta de monitoreo de amenazas que puedan detectar puntos vulnerables en tu sistema.

El método más fácil para robar información es mediante algún usuario de la empresa que consiga acceso, ya sea autorizado o no, a la información. Lo más importante para evitarlo es mediante un proceso de seguridad de la información que esté bien estructurado, logrado a través de personal y controles eficaces de protección. Sí, hay que invertir recursos: financieros, de personal, de fomentar un cambio cultural e incluso de tiempo; sin embargo, hay que reconocer que el valor de la información que manejas lo vale al 100%.

Por otro lado, para evitar el robo de información por parte de los empleados que aún colaboran contigo, estos tres pasos pueden ayudarte:

  1. Añade un protocolo para el manejo de los recursos informáticos en los contratos, en el que incluyas que su actividad será monitoreada por seguridad o que no pueden instalar programas sin autorización previa.
  2. Considera crear campañas en las que hables a tus empleados de lo importante que es proteger la información de la empresa, así como su información personal.
  3. Plantea un sistema de gestión de la seguridad que tenga previstos accidentes informáticos, que supervise el tráfico y te mande alertas de operaciones sospechosas. Otra alternativa será hacer limpieza periódicamente a los equipos.

Si bien, estas medidas de seguridad no son una acusación a tus empleados de querer robarse la información, debemos reconocer que sí es importante que estés protegido ante cualquier situación que pueda presentarse, la tranquilidad de tener todo bajo control no tiene precio.

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